Cuatro minutos para el pibe diez

Kun Agüero conductor, líder y (otra vez) figura: a los 37´ y a los 41´ del segundo tiempo, hizo delirar a los hinchas de Independiente y dejó a Vélez lejos de la pelea.

María Laura Balonga mbalonga@ole.com.ar

Independiente podrá estar jugando mal, no convencer, dejar resignados a sus hinchas, sin embargo siempre habrá un atisbo de ilusión si en la cancha está Sergio Leonel Agüero. Cuando el chiquilín agarra la pelota, uno sabe que algo puede ocurrir. Es cierto, Kun ya no sorprende tanto como en el Apertura. "Me están tomando la mano", había comentado hace unos partidos, justamente cuando su Rojo no encontraba el rumbo en el Clausura. El rival es capaz de resignar dos, y hasta tres, hombres con tal de hacerle la vida imposible al delantero de... ¡17 años! Pero él está ahí, agazapado, esperando el mínimo espacio para lastimar al adversario.

Y esta vez, lo sufrió Vélez.

Ayer, a los 7 minutos, encaró por la izquierda y se la picó al arquero Sessa, en un intento que se fue cerca. Pero la primera herida, la que empezó a inclinar el partido para los de Avellaneda, fue a los 23'' del segundo tiempo, cuando provocó la roja de Fabián Cubero, quien lo taló cuando el 10 intentaba darse vuelta. Sí, Poroto, el mismo que en la previa había dicho que para pararlo había que "pincharle la pelota".

Y cuando todo conducía a que el 0-0 era el mejor resultado para ambos, sucedió lo impensado. En cuatro minutos, Agüero frotó su botín derecho y los de Falcioni volvieron a ganar después de cinco juegos. A los 37'' de la etapa final, Kun recibió de Enzo Bruno, pasó entre Pellerano y Enría, piso al área y acomodó la pelota junto al palo, cuando le salía Sessa. Y a los 41'', astuto, capturó un rechazo pifiado al medio, tras un centro de Armenteros, y otra vez la acomodó en un rincón. "A Vélez me lo cojo, oh oh oh", entonó la popular visitante al ritmo del Satisfaction stone. Y le aseguro: cualquier semejanza con el clásico con Racing es pura coincidencia. En la sexta fecha, despachó al vecino con dos joyas entre los 9 y los 12 del complemento, oh oh oh.

Esta dopieta coloca al 10 a un tanto de lo más alto de la tabla de goleadores (la encabeza el Tecla Farías, con nueve festejos). Ya en el Apertura, el pibe había sido top scorer de su equipo (junto con Frutos), con nueve gritos en 18 juegos. Ahora, le quedan por delante cinco fechas para superar su marca personal. Para el resto, son tres puntos, clinck, caja, y en el peregrinar del regreso a casa, no hay reclamo que valga.

(Fuente: Olé.com)


"Tienen razón con la silbatina"

Perico, manager del club, dice que es entendible la bronca de la gente. Optimista, augura una levantada.

MARIA LAURA BALONGA mbalonga@ole.com.ar

La voz de uno de los empleados de prensa de Independiente confirmó lo que el clima sugería: "Muchachos, disculpen, pero no va a hablar nadie. Y se suspende también la conferencia", decía el hombre, custodiando la puerta de entrada a los vestuarios, algunos minutos después de la caída 2-0 ante Arsenal. Y así, entonces, la palabra de Hugo Pérez, manager deportivo del club, se constituyó ayer en la única voz autorizada para analizar el averno y los silbidos de la platea, al final, apuntados hacia el técnico Falcioni. "Tienen razón con la silbatina, es normal, aunque no deberíamos estar viviendo esto. Queremos repetir la campaña del año pasado y Julio tendrá que lograr ese objetivo. Todavía falta", le dijo Perico a La Red.

Sereno, Pérez contrastó lo vivido con el inicio del torneo anterior. "Esto es lo mismo del año pasado, pero al revés. En el club se hablaba de descenso y al final nos encontramos peleando un torneo. Necesitamos un equilibrio, ir de a poco. A mí me encantaría ver un Independiente que tire caños y sombreritos, pero cada cosa a su tiempo", analizó el manager, confirmando al final lo que muchos pensaban: "El gasto importante vendrá en junio. Traeremos a un hombre importante por línea, lo que necesitemos. Antes no podíamos hacerlo".

(Fuente: Olé.com)

¡Peligro inflamable!

Para Villani, médico de la Selección, Ustari tiene una lesión que podría derivar en algo más grave; para Peidró, del Rojo, es un tema menor, sin riesgos. ¿Entonces?

LUIS CALVANO Y HERNAN CLAUS fanaseleccion@ole.com.ar

Hay momentos en los que la figura de Ustari se agranda tanto que parece invulnerable. Revolcones para acá, revolcones para allá, Osky ataja, da seguridad, no permite, gracias a su destreza, que alguien dude de él. Y todos lo quieren, quién no va a querer a un arquerazo, a "la gran esperanza del futuro", como alguna vez lo definió Pekerman, o a la gran esperanza del presente, como bien debe pensar Falcioni. Sin embargo, desde hace unas semanas, una sombra se posó sobre la imagen intocable del arquero, una situación que lo hace vulnerable, una lesión que viene generando un contrapunto entre lo que piensan en el club, dueño del pase del jugador, y el seleccionado. "Investigamos un dolor en su rodilla izquierda que arrastra desde la pretemporada y nos dio que tiene una osteocondritis grado uno, en el cartílago articular, sobre la vertiente externa. Acumuló líquido y junto con los médicos de Independiente se habló, hace diez días, de darle un reposo de aproximadamente tres semanas, para que se desinflame la zona", le explicó Donato Villani, médico de la AFA, a Olé. Pero la realidad fue que en la mitad de ese tiempo, Ustari volvió a jugar (ante Colón). Y más allá de la rodilla izquierda, lo que parece que se inflamó es la situación. "Ustedes lo vieron atajar: no tiene nada, está perfecto", dijo Falcioni, avalado por Roberto Peidró, médico de Independiente, quien afirmó que la lesión de Ustari es en el mismo lugar donde dice Villani, pero se trata de "una condritis y se diferencia de la osteocondritis porque es una inflamación del cartílago que no involucra al hueso. Se le habrá escapado a Tucho: con él pensamos que es una lesión leve; lo distinto está en la terminología y el período de reposo".

Tal como están las cosas, más allá de la puja de intereses (el Rojo quiera a Ustari todos los domingos y la Selección lo aguarda para el Mundial), aquí parece haber dos interpretaciones médicas sobre un tema. Y, por ende, la evaluación que hacen en Avellaneda no es, precisamente, la misma que hacen en Ezeiza, desde donde Hugo Tocalli, DT alterno, aclaró que "nunca le dijimos a Independiente que parara a Ustari. ¿Cómo vamos a hacer eso, si los jugadores son de los clubes y no de la Selección? Los que sí hablaron entre ellos e intercambiaron opiniones fueron los médicos". Y tanto intercambiaron que en algunos puntos no parece haber un acuerdo total. De hecho, Independiente recurrió al doctor Luis Pintos, de Futbolistas Argentinos Agremiados, para que constatara (y avalara) su diagnóstico. "Nos dijo lo que nosotros pensábamos: que no tiene nada, que juegue. Según la última resonancia que le hicimos, ya no tiene líquido en la rodilla y es una condritis que se redujo a tres milímetros. Es crónica y mínima, y con Pintos coincidimos en que no se agrava con el ejercicio, no le impide jugar, no tiene peligro de romperse y no se soluciona con reposo", le explicó Peidró a Olé

La situación es complicada desde el momento en que surgió. Vale recordar que Independiente paró al jugador el domingo pasado, una vez que el tema se conoció en los medios —por intermedio de los cuales Falcioni dijo haberse enterado de la lesión de su arquero—. Lo curioso es que Julio César desconocía un tema que, según la Selección, le había sido informado al médico del Rojo varios días antes de hacerse público. Y así de complejo sigue. "Es una patología de difícil tratamiento, porque no se sabe cuál es la procedencia de la lesión y uno actúa sobre la consecuencia", amplió sus conceptos Villani y, en declaraciones a La Red, insistió con su teoría del reposo "para prevenir. Es una lesión común en los arqueros, pero en los que tienen de 26 ó 27 años para arriba; no en un chico de 19. Ojo: que pare tres semanas no significa que se cure, pero debemos hacer lo posible para que esto no le impida a futuro jugar con tranquilidad y normalidad".

¿Cómo se le generó esto a Ustari? Es probable que sea por los constantes golpes a los que se someten los arqueros en entrenamientos y partidos. Las caídas permanentes contra el piso provocan este tipo de problemas, que se agravan con el paso de los años. Aunque, según Independiente, éste no es el caso porque "la lesión es en la zona externa —explica Peidró—. Y son las internas las de mayor preocupación. Las otras no empeoran: son inflamaciones por traumatismos crónicos y no se puede garantizar que con reposo se vayan".

En este juego de garantías, en el que al fin y al cabo nadie, hasta ahora, asegura nada, Ustari seguirá atajando sin saber exactamente qué pasa. Y sin poder, tampoco, tener demasiada capacidad de elección. Porque por un lado siente la necesidad de mostrarse, en partidos y entrenamientos, para estar entre los 23 mundialistas, y por el otro que, de tanto insistir, tal vez le aparezca una piedra como ésta, que pueda poner en jaque su viaje a Alemania.

(Fuente: Olé.com)

Una historia con final abierto

Independiente perdía 2 a 1 ante Banfield, pero faltando diez minutos para el final el árbitro Rafael Furchi suspendió el partido por una supuesta agresión a Carlos Leeb, el entrenador del equipo visitante.

Banfield se puso en ventaja a los 29’ de la primera etapa gracias a José Sand que definió de emboquillada tras la salida de Leyenda; y consiguió el segundo en una jugada de pelota parada, donde Galarza se anticipó a Bustos Montoya y clavó la pelota en el primer palo.

El equipo de Julio César Falcioni, empujado por su gente aunque con más garra que fútbol, estaba en la búsqueda del empate, después del descuento, de penal a los 30’ del complemento, de Sergio Agüero, el mejor jugador que tuvo el Rojo dentro de la cancha.

Independiente defendía con tres hombres aunque en varias oportunidades Sebastián Carrizo retrocedía para ocupar el lugar de José Rojas, quien había sido reemplazado por Enzo Bruno cuando el partido estaba 0-2. Antes, Osvaldo Miranda ingresó en lugar de Esteban Buján. El Rojo puso mucha gente de mitad de cancha hacia delante para encontrar la igualdad, pero no hubo tiempo. Habrá que ver como sigue esta historia..

(Fuente: Independiente.com)

Se quedó sin red

Falcioni se convenció de la lesión de Ustari, como avisó la Selección. A partir de eso, no lo hará atajar el domingo. Conflicto al descubierto.

Demián Meltzer dmeltzer@ole.com.ar

Tal vez la imagen de Oscar Ustari retirándose el sábado del vestuario de la cancha de Newell''s, con el celular en la oreja, y sin hablar con nadie, iba más allá del dolor lógico de no haber podido evitar la derrota. En su interior, la rodilla izquierda permanecía con la luz de alarma: le recordaba que la molestia en esa zona existe. Y desde hace alrededor de un mes. Que desaparece con reposo y tratamiento; que recrudece con el esfuerzo de un partido, los golpes, las caídas o el trabajo mismo de un entrenamiento. Una molestia que no lo invalida a la práctica deportiva, pero mejora si descansa unos días... Lesión al fin.

Así se lo hizo saber Donato Villani, médico de la Selección, a Roberto Peidró y Walter Capote, doctores de Independiente, por la mañana, cuando fueron al predio de Ezeiza para revisar personalmente al arquero. Olé advirtió ayer del problema e informó que Pekerman y compañía creían que Ustari debía parar. Causalidad o casualidad, el chico no jugará los próximos tres partidos de Independiente: Banfield, Colón y Arsenal. Utilizará esos 15 días para darle respiro a la rodilla, o tal vez menos si se llega a recuperar.

"A Ustari lo vio el doctor y dijo que está lesionado. Hoy no podría jugar y entraría Leyenda. Mañana, cuando se reincorpore a los entrenamientos, veremos", explicó Falcioni con los resultados de la junta médica en sus oídos: dolor y acumulación de líquido por la inflamación del tendón. El técnico primero se "sorprendió" por la noticia. El pibe (19 años) de 20 partidos en Primera, viene entrenándose bajó las órdenes de Fillol, de dos a tres veces por semana, desde el 6 de febrero. "Cada vez que vuelve a trabajar con nosotros, hace una práctica de fútbol, juega el partido y el lunes regresa a la Selección", explicó. "Veremos cómo lo devuelven. Si ellos dicen que está lesionado, lo estará", ironizó el técnico entre algunas contradicciones. Y agregó con el buzo puesto: "La mayoría de los arqueros tienen esta lesión. Según Villani, Cavallero atajó así en el último Mundial".

El técnico apuntó que Ustari se lesionó en Ezeiza. Aunque en la Selección, con el estilo subterráneo que los caracteriza, se escuchó lo contrario. Cada parte defiende su posición a costa de su propio beneficio. Independiente necesita al arquero domingo a domingo y en la Selección proyectan la figura del uno con aires mundialistas. En ese punto, temen que no llegue bien a Alemania si no para unas semanas.

El problema, más que grave, es crónico. Y el consejo-precaución es que descanse. De hecho, ayer en Ezeiza, "Ustari, que fue preservado, sólo realizó labores físicas en uno de los gimnasios del complejo", describió por primera vez el comunicado de la Selección, que programó la próxima práctica para el 3 de abril.

El arquero no habló del conflicto ya instalado. Debe saber que ya se lo miró atentamente en la previa al partido con Quilmes: desafectado de la Selección por un problema en el codo, sólo 24 horas antes del partido ante Croacia, él fue la figura del 0 a 0 con Quilmes. Fue el primer cruce entre las partes, en el que Falcioni desoyó el consejo público de la AFA y arriesgó igual a su arquerazo. Le salió bien una vez, dos no.

(Fuente: Diario Olé)